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May 30 Departamento01 Antes la gente solía ir al parque, desplazarse sin prisa alguna, comprar algún bocadillo, detenerse en una banca y leer un libro, fumar un cigarro, mirar a los niños jugar, sobre todo, a las niñas. Buscando ánimos para poder mover al cuerpo, darle una dirección al tiempo y espacio vivido, desaparecer la noción del pasivo existir y estar. La idea es aceptada y vemos mover su cuerpo hacia el perchero empotrado en la pared, toma una playera y pantalón, después busca unas calcetas en el closet, encuentra también los tenis y nos podemos saltar el resto; y quizá lo que continua, aún desconocemos la razón de fijar nuestra vista en el que ahora, por omisión propia, ya se encuentra en la circunferencia del parque. Ha caminado dos cuadras a menos que sepa como teletransportarse; habilidad extraordinaria, propia de seres extraños. Caminando con calma aparente, en la mano derecha lleva un rollo con hojas, un zoom inadvertido nos informa que se tratan de fotocopias. Salió al parque y se le ocurre cargar unas copias, no necesitamos más datos para saber que es alguna clase de estudiante; se sabe reprochable tener fotocopias de algo que lees por simple gusto. Cuando entra en una pequeña tienda se le ve comprando cigarros y cerillos, ahora entendemos qué diantres hacía esculcando sus bolsillos; de haber podido manifestarnos se le habría comentado perspicazmente que dejase de sobarse las bolas mientras se veían brincando la cuerda dos niñas de trece y catorce años de edad. Ya es noche, la luz de los faros torna naranja todo lo que toca, el brazo de aquella, el tobillo de otra, una pierna descuidada, la entrepierna abierta de una chica en los columpios. Tremenda obsesión pedófila; se entenderá claro que no soportaría la mirada de una chica consciente de su sensualidad, también puede ser que sólo le interese mirar a niñas pequeñas. CONSIDERACIONES SOBRE LOS MORTEROS PARA LA CONSOLIDACIÓN DE FÁBRICAS DE EDIFICIOS HISTÓRICOS. Así se titula las copias que carga, sí, leyendo bajo la luz de un poste después de comerse dos tacos y haber comprado una naranjada. Al llevar dos hojas se percata de que sólo cuenta con las páginas número par de la publicación. Regresa al departamento. Las ventanas que dan hacia la calle otorgan el mismo efecto de color, el anaranjado de los postes de luz ilumina dramáticamente el interior. Arrojado sobre tres espumas del tamaño propio para contener a tres personas sentadas, una almohada en su nuca le permite dar de frente a la luz señalada con anterioridad, si una chica estuviese sentada en el comedor situado metro y medio podría sucederse la escena de un acercamiento de ella en la penumbra, los perfiles perdiéndose y las siluetas fusionándose, silencio total. Acrecentamiento de la sensación de la soledad, causa de muchas historias, madre de cualquier drama. Música, rellenar los silencios o seleccionar sus momentos, lo que sea, hay que dejar de pensar en aquella que no está sentada en el comedor a metro y medio de distancia. Encender la luz es buena idea, fumar un poco de hierba también. Recuerdos del pequeño recorrido parqueable le arrojan la infinidad de playeras del equipo local de futbol que portaba gran parte de la gente presente, quizá fuera recomendable la compra de una de ellas, asistir a centros de encuentro para fanáticos, aprender de la temática y así dialogar con los demás; aunque para eso sería más recomendable algo a lo que él tenga afinidad, hay clubs de cine y fotografía, también hay bares, también hay casas de putas pero al parecer siempre será reprochable tener afinidad con alguna de ellas; no por ello inadecuado. Se dice de tantas historias en los lupanares, al pasar cerca de ellos sólo se puede sentir asco y miedo a perder la cartera, o acabar llevándote a una de ellas enseñándole donde vives, dando la oportunidad para que un día en que no le alcance para el chemo llegue y aviente piedras contra la ventana que él sigue mirando. Escuchando metal. Si anexamos a las voces guturales el hecho de que el conocimiento del idioma inglés es sumamente precario y vago en el que lo oye, podríamos decir que es un pésimo receptor; sin embargo, en búsqueda de una respuesta razonable que le permita salir librado de la evidencia, diríase que el fin de la música es lograr sonidos que provoquen inmediatamente algo, que toquen lo primitivo y elemental, si una canción requiere mayores procesos interpretativos será un excedente salvo quizá casos concretos que no vienen al caso nombrar. Falta el golpe, el gancho, la sangre y vísceras regadas por el suelo. Su idea era pintar un cuadro que cubriese horizontalmente gran parte de la pared de la habitación correspondiente a la sala-comedor. De un periodo vacacional de dos semanas no llegó a concretizarla, hoy último día, la idea fue dada por pérdida a la primer semana. El diseño para la pintura, aunque no lo aterrizó a boceto, en su mente está fresco, trata de una imagen de cuatro metros de largo por uno y medio de altura, la escena está compuesta por el ingreso del extremo derecho de su retrato de cuerpo completo, estilizado a modo de zombi, mientras que en el resto del espacio se verían cuerpos destazados, altos contrastes y un predominante fondo blanco. Es lo que hace falta para terminar de decorar el departamento; si hablamos de equiparlo aún está una estufa y boiler faltos de instalación de gas, también de un deseo inapelable por servicio de internet. Lleva tres semanas sin internet; desde que los jóvenes vivieron los noventas en adelante, es imposible ver alguno que no esté enganchado a esa red del demonio. Desconectado del mundo exterior, recluido a extenderse hasta donde sus ojos miran; aún más acorde el hecho de salir al parque e interaccionar con los locales. Al parecer sigue sin tener motivo razonable al negarse a salir al parque y rededores; la negación, aunque para todo lo sucedido lo correcto sería decir repudio. Ha salido, ha caminado, si no lo hemos visto es por omisión, pero ahora se da fe, entró a varias cantinas, ha comprado en casi todas las pequeñas tiendas caseras, hasta ha inventado pretextos como comprar una pieza de pan o un dulce corriente. También a los locales de comida, quizá para ellos se deba de cortar el aire triste y melancólico, se pudo observar que los disfrutó. Sopes nadando en aceite y salsa caliente, tacos de todos los colores, hamburguesas mediocres, dogos mundanos, alguna otra menudencia que la zona pueda llegar a propiciar. 02 De noche, han pasado más días y semanas, sigue en el mismo sitio y las cosas se ven ligeramente distintas. Si observamos detenidamente, el cambio radica en el cómo los objetos han adquirido su espacio y lugar, una distribución más práctica y funcional. Hay cosas nuevas, están los pequeños intentos de plantas brotando en embases plásticos. Cosa agradable eso de las plantas, cualquiera pensaría que son una mariconada pero proporcionan humedad y color a las habitaciones, la puerta de ingreso no es la misma después de haber colocado a un lado una planta de hojas largas y angostas con terminación en punta, teniendo en el interior de las mismas una degradación del color, por los bordes verde y en el centro amarillo; si alguien recordase el nombre de la planta se hubiera podido omitir tan nefasta descripción. Es la planta más grande de las presentes, se la regaló una compañera de estudios; sí se le preguntara por tal persona él respondería que es una compañera de la escuela, que han compartido clases durante casi año y medio, que han tenido algunas interacciones fuera de la institución donde estudian, que pareciera que podrían llegar a ser buenos amigos aunque en realidad es algo que él no se propondrá. Las interacciones sociales resultan una problemática para su realidad, si se contextualiza como una persona que llegó a una nueva ciudad se entenderá la carencia de amigos y conocidos; pero si agregamos un sentido del humor algo retorcido será aún más sencillo comprender que a los tres años siga deambulando un tanto solitario. No es la primera vez que llega a una nueva ciudad a vivir; no será la última, eso le gusta pensar. 03 Su cotidiano actual consiste en las mañanas ir a la escuela, las tardes aún carecen de alguna actividad. Esto se explica en el hecho de que un semestre atrás su horario estaba sobrecargado, ahora es ligero y las tardes tienen muchas horas libres. Hablemos del horario matutino, levantarse media hora antes de entrar, lavarse la cara y dientes, de desearlo prepararse un bocadillo, cambiarse de prendas, esperar la hora exacta, darse tres toques, salir a la calle y cruzarla, fumar un cigarro y entrar a la escuela. Dios sabe que es demasiada comodidad, por ello mismo existe la culpa de estar tan cerca de un sitio, como si en algún posible trayecto más lejano pudiesen surgir sorpresas y milagros; no es tan divino el castigo, la ley de la probabilidad implica que a mayor distancia mayor cantidad de variantes, podríamos esperar cualquier tipo de situaciones, quizá el amor se encuentra escondido detrás del mostrador de una zapatería, quizá detrás de una mujer que sirve nieves de yogurt, quizá no es amor sino herpes, un ladrón, un perro rabioso, el señor del costal, una víbora de cascabel, una persona con el cuerpo cubierto por verrugas, unos nachos con polvo encima del queso, azúcar en el café, un No fumar, un imprudente mentándote la madre, los pitidos de los coches, el niño llorando, perder el dinero para el pasaje, la perra que te pide un peso, el imbécil que se te queda viendo, dormirse estúpidamente dentro del camión, el vehículo escupiendo a su paso agua encharcada, el hijo de puta que te pasa trayendo con el hombro al pasar. Si bien, el cotidiano ya no tiene nada de eso, se vuelve una simple espera en el comedor, la computadora sonando con sus pésimas bocinas integradas, la hora de la comida, la hora de la cena, dormir y despertar para el cotidiano matutino. Débase decir que un cotidiano tan austero y sencillo va acompañado de constantes toques de hierba quemada. ¿Sábado y domingo? Imagínese la prolongación del desayuno a la comida, y de éste a la cena, multiplicado por dos para despertar en un lunes, cruzar la calle y entrar a la escuela. Bueno, se limpia la casa y la ropa, se sale a caminar como lo hemos anunciado, va al mercado, riega sus plantas, se quita la cerilla del oído, le toma fotos a los peatones desde su ventana. 04 Modelar arcilla lo aprendió hace un año, un taller de cuatro horas, una vez a la semana por parte de la escuela. Encontró estimulante la actividad, hacer pipas se volvió algo entretenido; hizo pocas pero de tener los materiales podría dedicarse a ello en las tardes como una actividad. Esa idea lo rescata de pensar en alguna otra actividad más; lamentablemente sabe que no es cierto, la actividad deseada conlleva la interacción con otros, no es el deseo de nadie quedarse encerrado sólo en casa, menos un viernes o sábado, el domingo no es funcional. Pero la idea no se descarta, se puede agregar al itinerario de posibles actividades, falta algún otra, algo que lo lleve a salir a la calle y caminar dos cuadras, quizá tomar un camión, entrar en algún espacio con personas de afinidad común, alguna niña mirándolo al entrar, lo que sea. 05 La idea para la tarde consistía en ir a comprar café molido, para ello caminaría hasta el centro, comprar lo deseado y regresar en camión; no hay que pensar que la caminata fuese exhausta, solamente es su hastío de regresar por el mismo lugar. Caminando por la calle ligeramente drogado. Antes de salir se observaba en el espejo, encontró que las cuencas de sus ojos se encontraban muy pronunciadas, como si meses atrás hubiesen estado llenas con más carne y nervios. El intento de llorar no pasó a más, al parecer el desahogar los sentimientos se le ha vuelto algo complicado, como si hubiese aprendido a retenerlos con más fuerza; otros dirían que simplemente se ha vuelto un chico duro. A las tres cuadras se encuentra con el coliseo de lucha libre, es la segunda vez que ingresa al área del gimnasio, es la primera vez en que alguien lo atiende y le dice qué servicios ofrece el lugar. Un joven de dieciocho años, rostro de mozalbete de Analco, playera verde ajustada, mangas cortas, exaltando su musculatura y pezones erguidos, de pobre labia, una sombra de bigote, un rostro de pendejo; haciéndolo menos por tener músculos definidos, sépase que nuestro protagonista carece de un abdomen firme. El jovenzuelo fornido le explicó los costos, pudiendo asistir una hora diaria en horarios fijos a las clases de lucha olímpica y emplear el área de pesas cuando quisiera o, por un menor costo, sólo el uso del área mencionada. Sonando razonable lo ofrecido, se imaginó compaginando con hombres fornidos, testosterona a borbotones, charcos de sudor, peleando mano a mano, sobando su cuerpo contra otro en búsqueda de una llave, lo maricón de la hombría, espaldas llenas de barros, pelos en pecho y manos. Luego pensó que le vendría bien realizar una actividad totalmente ajena a lo que ha estado acostumbrado, que quizá no fuese tan incómodo estar entre tantos tipos, que aunque su idea de meterse a alguna actividad grupal llevaba también los fines de conocer alguna chica… ¡Son tantas las cosas que se pueden imaginar de pensarse ingresando a un gimnasio de lucha olímpica! El dinero se perdió en el transcurso del mes, antes de que terminase, si alguien aprenderá a bloquear a un oponente no será él. Dejando el pesimismo, la actividad resultó atractiva, el lugar le queda muy cerca, de hecho es propio de la zona, integrándose al contexto cercano, fraternizando con personas del lugar, gente común y corriente. Cuando llegó a la cafetería la encontró cerrada, caminó algunas cuadras más, compró el café en una tienda-cadena y tomó el camión que lo traería de vuelta a su departamento. La noche transcurrió esperanzadora, bebiendo café aceptable, expectativas sobre nuevas actividades; por un momento pensó en la fémina que no está sentada en el comedor, después decidió salir a visitar a un ex compañero de la escuela, a una cuadra de distancia con servicio de internet inalámbrico; cargó su máquina y se fue una hora. 06 La conversación sucedió más o menos así. Qué hubo bato, pásale; Qué onda Hugo, neta que ya me da pena caerle tan seguido solamente para conectarme; No te apures, a mí no me molesta para nada. Subieron unas escaleras angostas e inclinadas de cemento sin alisar. Al llegar a la segunda planta apareció en escena un perro chihuahua café, con los ojos saltones, emitiendo chillantes y temerosos ladridos, en fin, un animal muy desagradable. Hugo se dirige al mencionado y le dice Ven foxy, para acá. El nombre delata su género y resulta más denigrante el espécimen. Mira bato, si quieres puedes entrar al estudio aunque ahorita hace calor porque le cae el sol de todo el día, está más concha el patio, ahí estaba yo sentado ahorita; Ah, vale, tonces vamos al patio; No bato, sólo decía, tú puedes sentarte donde quieras pero sólo digo que el patio está chido, jaja. Pasan por la cocina, unas cuantas mesas y una parrilla de gas con dos pilotos, un refrigerador pequeño y viejo, un fregadero de aluminio sin soportes, colgando vilmente de las tuberías. Mira bato, yo estaba pensando comprar un poco de mota este viernes, también mi primo, estaría chido que cuando quieras compremos entre varios con un fulano que conoce mi primo, nuestra idea es comprar un cuarto, dice que ya cuando compras un cuarto te toca de a más y entre tres, nos toca de a montón, ya comprándola la calamos y si no te gusta conseguimos a quién vendérsela, seguro sacamos, dice mi primo que el diler le ha dicho que lo que él le da a otros se los deja en quinientos pesos, te imaginas, ya son cien varos ahorrados, el negocio está bueno, si te late me dices; Ah, sí, aún tengo material en la casa, gracias, cuando se me esté acabando te avisaré para entrarle a la coperacha; Ya estuvo bato, porque la neta esta chido el jale, así tú tienes más mota y nosotros también y ya nos ponemos chidos, porque mira, hay otros batos que también consiguen mota por aquí pero está bien seca y caciqueada, la de este fulano a veces está buena aunque también luego llega secona, pero te digo, si no te late pues no hay tos, pero ahí está bisney, el viernes vamos a comprar algo, ya te dejé avisado por si las moscas; Ok Hugo, chido, yo te digo. Exhaustita verborrea mal tramada, no había necesidad de emplear tantas palabras. Hugo siguió hablando mientras que Pedro, excelente momento para decir su nombre, ingresaba palabras clave en un buscador, después platicó con una amiga por un sistema de mensajería instantánea, revisó las fotos nuevas en el feisbuc y descargó unas lecturas pendientes. Al voltear a ver a Hugo se percató de que este tenía a la perra en sus brazos, el animal se masturbaba contra el brazo derecho de Hugo, exaltado Pedro le dijo Guácala, no mames Hugo, la perra se está masturbando con tu brazo; Pero cuál es el problema bato, es un animal y necesita descargar sus necesidades sexuales; Pero no mames wey, está muy zoofílico el asunto, yo no soportaría que esa perra y ningún animal descargase sus instintos sexuales sobre mí, no mames, no tenía porque ver a tu chichuahua restregándose contra tu brazo; No pensé que fueras tan sensible bato. Deja con cuidado al animal en el suelo, la perra chilla algunos ruidos, como si regañase al tipo por dejarla plantada. ¿No quieres echarte unos toques bato? pensaba quemar un poco, hasta ya tengo armado un churro namás que luego dicen que los armo extraño pero a mí me gusta que esté bien apretado el material, luego si lo dejas suelto como que cuando se está quemando se cae bien fácil, no está chido que se caiga todo al suelo, así los hace mi primo, ¿no te ha tocado fumar una armado por él? pues así los arma, bien flojos; Sí, está bien, sácalo. Esta no es la primera vez que acude a la casa de este sujeto para colgarse de su internet, sabe que es algo molesto tener que escucharlo hablar, que diga tantas cosas que no son necesarias. Se quedó pensando en porqué no decirle A mí me importa un bledo cómo diantres te guste o hagas tus porros, sólo sácalo y ya, cállate; o lo de su primo A mí qué me importa tú primo. Pensar en la posible conversación de decirle simplemente que se callara le devolvió su vista a la pantalla, terminó de ajustar sus descargas y entabló una plática con una conocida que poca importancia le daba. [...] May 20 Más actualizada...Suspendieron las clases y no se mencione el porqué. La primer semana fue aceptable, se tuvo la visita de una amiga y me devolvió un poco de aire respirable; la segunda iba a ser el asco y vómito. Escapé de gdl un domingo, en df una tarde-noche de whisky con una excompañera de la carrera. La mañana dejó algunos restos en la botella, después de darme una aseada y desayunarme algo, pensé que la ciudad era muy grande y posiblemente muchos lugares estuviesen cerrados, después voltee a ver la pantalla de plasma y los sillones individuales junto a un taburete, una semicolección con algunas temporadas de los Sopranos, la botella dijo Aún estoy aquí. Sí, extrañaba sentarme frente a un buen televisor, viendo una serie en su tercer temporada, beberme un trago, puf, podría ser feliz muchas mañanas así. En la noche llegué a Orizaba, un hijo más con mi hermana, una hembra. Es difícil decir que mi hermana está bien, de hecho, está mal. Lo que no entiendo es por qué en todos los componentes que integran a mi familia existe la necedad en arreglárselas cada quien como pueda, no digo que se arreglen las cosas sino que cada quien tiene sus asuntos y no piden la ayuda de los demás; posiblemente cuestión de ego y desconfianza. Como sea, ella aguantará mucho tiempo más, si la puedo ayudar no es ahora, aunque le deseo lo mejor. Je, tengo hermana. ¿Fueron tres noches? No lo recuerdo bien, hice ver a mi sensible sobrino de siete años la de Dead alive y tuvo pesadillas, je. Muchas fotos a mi tercer sobrina, ya agarró forma, está coqueta. Regresé un sábado en la mañana, mi inválida planta de marihuana logró sobrevivir en base a una bolsa con agua con dos pequeños gújeros. Otra vez aquí, se renovó mi gusto por este espacio aunque cuando ando paranoico siento que me vigilan... pero nadie lo hace. Je. Guadalajara otra vez. Quizá no he mencionado que mi humor está bajando por los suelos, otra vez, es como si estuviera en el mismo lugar que hace dos años, la misma sensación de una tristeza patética; pero, ajajá, la mejor forma de afrontar esta mierda es entrando en personaje, no dejarlo romperse por sentimientos de nena, sí, entrar en personaje y llevarlo al final. Pero bueno, quizá pueda modificar un poco la actitud, sí, me volveré más amigable. Ja. Estás palabras costaron caras, estoy desviando toda mi atención hacia el personaje deseado; bien sabemos que yo me ando restregando por los suelos... … Pensar una y otra vez sobre las mismas cosas es algo recurrente en mi persona, estoy ahí, pasa la tarde con el bullicio proveniente de la ventana y ahí sigo, pensando una y otra vez; lo peor de todo es que me enfoco sobre niñerías que denotan mi inseguridad, ya sea acto del día o algún hecho que no he podido superar. Bah, me lamento de tantas cosas, como si pudiese hacerlas mejor. Cansado de esto, cansado de aquello. Mis intentos de volver a escribir cuentos aún no dan resultados, intento trabajar la idea, prolongarla sobre las escenas y así y asá; pero nada, es fácil identificar los errores y frustrante percatarse de que el primer párrafo no dice nada de lo deseado, que a las primeras tres oraciones son estúpidas y eliminables. La generalidad aconsejada es terminar el texto y después arreglarlo; pero vamos, sé que repito contenidos, sé que no hay ideas nuevas. Bah. Para cerrar. Trabajaré más mi personaje del cotidiano, seguiré intentando escribir, de no funcionar buscaré paralelamente alguna otra actividad; dicen que el karate es la onda, quizá sea el momento para volver mis movimientos un arma letal. April 28 Actualizando(Actualizada retrasada desde la casa de mi nuevo mejor amigo) Se siguen intentando componer las cosas (porque me enojé con ella y se hizo un cagadero) con mi amiga D, observo en mí un continuo rechazo, como si a pesar de querer platicarla chido realmente estuviera renuente a realizarlo. En mi mente pasan ideas más serenas, que podré respetar su decisión cuando ésta perdure poco más de tres meses; es un poco molesto pensar que lo podré digerir cuando ahora me raspa como vidrios rotos en paladar y garganta, pero bueno, hace unos días ni podía respirar. Una mañana de domingo en la que me desperté para ir a lavar ropa; antes dé, unos toques para estar tranquilo y, en el inter, una lectura sosa de colorantes naturales y los textiles. Aunque me agrade de entrada la idea de las tramas y las telas, sus quiebres y texturas, puf, se sienten tan maricones los textiles; habrá que pensarse en algún otro taller optativo, quizá cerámica, realmente me gusta. Entre unos recientes ataques de pánico, salvo eso, la escuela marcha bastante bien; también las mismas molestias de siempre pero tómese en cuenta que le estoy echando un poco de más ganas. Siempre sí me cambie de lugar, llevando menos de cuatro semanas en el nuevo departamento, poco a poco agarra más personalidad, tiene unas lindas cortinas de yute azul; puesto que estoy en segunda planta, la trama se cierra si se ve desde la calle. El departamento es grande, el espacio está planificado y su distribución resulta inteligente. Estoy en vías de terminar de equiparlo, eso significa poner el maldito gas y su instalación; sería bueno poner internet. Compuesto por cinco habitaciones, dos corresponden al baño y cocina, otras dos son dos cuartos y la restante sería la sala comedor; tengo pensado rentar el segundo cuarto, con ello mi vida económica sería mucho mejor. No he mencionado que el departamento está enfrente de la escuela, tampoco que eso significa vivir en Analco; increíblemente este entorno me sienta muy bien, me quedan tantas cosas cerca y resulta provechoso mi tiempo, como si no tuviera que estarme moviendo como pendejo de un lugar a otro… claro está que odio las ciudades grandes, soy un pinche pueblerino. No hay tantas novedades en realidad, oh bueno, alguien recientemente me pide favores sexuales pero mi humor es algo caprichoso, se encuentra medio resentido; que nadie mencione que estoy escupiendo sangre. Mi simpática rutina de ejercicios se ha modificado ligeramente, las abdominales las mandé al carajo, aumentaron a treinta lagartijas y sillas, a veces salto cuerda y, cuando no tengo nada qué hacer o estoy fastidiado de algo, me pongo a practicar mi coordinación con un palo de madera. Se siente tan bien saber que si tengo músculos debajo de las axilas, que al parecer empiezan a agarrar forma y que en unos dos meses podré romper la cáscara de las nueces con ellos. Más novedades, mmm. Sembré unas semillas de mota y sólo una ha podido desarrollarse, llevará unos días más de los que llevo viviendo en este lugar; debo decir que para ser la primer planta que siembro y cuido desde el inicio se siente muy bien. Estoy intentando componer mi vida, el modo en que la desarrollo y así y asá, me percato que he dejado de beber alcohol cómo lo hacía antes, sin embargo, me he vuelto tan marihuano; ya es cómo lavarse los dientes y, déjenme decir, los lavo después de cada comida. Tiene sus inconvenientes, no todas las personas respetan mi afición y me es exasperante los derivados de tal situación; como buen drogadicto, ¡Porqué chingados no puedo quemar aquí! Mmm, ¿Algo a favor? No tengo ningún deseo de volverme a meter psicotrópicos recetados.March 22 ActualizandoEs extraño saber que a tres semanas de empezar una pequeña rutina antes de bañarme puedo identificar pequeños y gratificantes cambios; si bien, sigo teniendo un abdomen blando y abultado, los brazos parece que están agarrando mayor firmeza y hasta podría decir que aumenta el poder que fluye por sus venas. Está bien, simplemente he observado que si antes no lograba realizar siete lagartijas consecutivas, ahora son arriba de 10 las que puedo realizar. La rutina ha consistido en veinte abdominales, veinte sillas y veinte lagartijas; eso fue al inicio, hay días en lo que hago unas extras, de repente suelo estar drogado y al sentir los brazos tensos y con las venas ligeramente marcadas me pongo a hacer algunas cosas que parecieran servir de algo en lo referente al ejercicio… no diré que cosas, ya es bastante haber mencionado la rutina principal. Otra de las cosas que estoy intentando modificar es mi ritmo de sueño, la idea es lograr despertarme temprano y aprovechar las horas del día. No sé si logro aprovechar en algo esas horas pero, es un hecho, despertarme temprano lo he estado logrando. No se trata de entusiasmo del que se acaba rápido, ya son tres semanas y eso significa un logro, si llego al mes creo poder aspirar a más. ¿Cuál es la idea de escribir esto? Pues que no se me olvide, afirmar que esto no será momentáneo, darle credibilidad a la idea que se vuelve acto y hecho. La escuela va tranquila y me permite perder el tiempo, estoy por cambiarme de casa y es agradable saber que no hay otras presiones. Mi compañera de casa desea el cambio y la casa no la puedo solventar. Las posibles para el cambio, después de arduas búsquedas –porque fueron arduas, fatídicas y asquerosas-, son dos: Un cuarto de 2000 en una casa del centro, cerca de donde vivía antes, un marica joven es el dueño, de los apretados y pulcros, puedo confiar en que le resulté un poco desagradable como para sentirme hostigado por su presencia, quizá demasiado desagradable como para que me rente el cuarto, eso me lo confirmará el martes. El otro lugar es un departamento enfrente de la escuela, así, enfrente, de que los que nos divide es cruzar la calle… la idea resulta escalofriante, no sé qué tan deseable sería vivir tan cerca, no sé si podría sentirme en “mi casa” teniendo a un lado la escuela. Este departamento me costaría 2100, cuenta con dos habitaciones, un baño, espacio para sala comedor, cocina, está en segunda planta y se ubica en la esquina de la cuadra, es decir, tengo ventanas que dan a los cruces de la calle… suena genial aunque igual, no sé qué tan agradable sea mirar la ventana y tener enfrente a la escuela. Este lugar me permite poder rentar posteriormente uno de los cuartos para alguno que venga de fuera de Guadalajara a estudiar, eso bajaría el costo de la renta y bla bla bla. Hay otros factores que me hacen desear el departamento, no deseo sentirme intruso en el lugar donde rento, que no pueda dejar esto aquí o eso allá; eso no significa que vuelva a vivir como el cerdo que me gusta ser; la oportunidad de cambiar otra vez de entorno me permite empezar de cero, sé que si me hago de todas las cosas cómodas y necesarias para mantener el lugar limpio y aseado podré mantenerlo así. Esto también, lo de que sea mi espacio, me permite arreglarlo a mi gusto, cosa no tan práctica con la presencia de un joto apretado… y bueno, me gusta vivir solo o saber que el espacio es mío. Hay algunos factores en contra, implican relaciones exteriores, pero vamos, es menester propio buscar la comodidad; menester, que fea palabra. Ya hablé de mi actitud actual, de lo que estoy haciendo y de lo que planeo realizar. Por el momento es todo, quizá deba continuar con mis asuntos. March 01 Otro más...Aaargh, las vacaciones terminan y el malestar corpóreo se prolongará otros días más. Un buen último día, recostado en cama ajena, alguien pone música y solo la logro relacionar con la propaganda del mismo disco que insertan los domingos en los canales de la cadena de Televisa. Quizá me apresuré en afirmar sobre el día, apenas inicia, de igual forma como tuve razones que aún sostienen lo positivo del amanecer, puede suceder que surjan otras que me lleven a decir todo lo contrario, como si tuviese tres taquitos al pastor, así, de esos con carne directamente proveniente de un bello trompo con la corteza dorada y escurriendo jugos naranjas brillantes, con cebolla finamente picada, cilantro desinfectado, un guacamole, una salsa de pico de gayo, limón y sal… y como dije, tres taquitos ricos, humeantes, excelsos, más sin embargo, ante un apetito feroz es probable que después de una hora solo sea un recuerdo doloroso, nostalgia cirrosa que germina en hubieras sin sentido, hubiese sido mejor una vil torta llenadora, hubiese sido mejor veinticinco pesos de piedra. Pero vamos, hay que retomar el disfrutar el momento y, si bien, algunos dicen que la felicidad viene en pequeños trocitos que hay que aprender a valorar, así como llegan se habrán de largar y se irán recibiendo pequeñas dosis paulatinas por el resto de los días. Madre de dios, Ruega por nosotros, San Isidro Labrador, Ruega por nosotros… Las letanías de siempre aunque dudo sobre la existencia de Isidro Labrador. Estuvo rico trabajar en vacaciones, ayer me percaté de que subir y bajar andamios me redujo las protuberancias grasas del estómago, ahora puedo comprender que con solo unas cuatro-cinco repeticiones diarias, exceptuando domingos, se pueden obtener agradables resultados; y más aún, malditos albañiles varoniles, con sus cuerpos polvosos y fornidos, manos resecas por el contacto con la cal, mirada perdida por los rayos del sol… ¿¡Eso qué!? Vale, no podía creer que por solo chambearle con andamios tuvieran esos cuerpos tan ricos y sensuales. Exceso de jotería, puedo darme el lujo en este momento de la mañana. Debería decir algo para cerrar la experiencia en Amacueca: Golpearme la cabeza con una tabla del andamio recordándome que hay golpes que en verdad duelen, que una nada de dimetilformamida en el ojo puede ser similar a la sensación de una minúscula aguja de jeringa –no sé cuándo me enteré de la sensación de agujas en el ojo- , que no ponerle una pieza a una cafetera de estufa puede significar que al momento de ebullición del agua salgan disparados los granos de café molidos junto con el agua caliente. Realmente me la pasé bien, para qué me hago wey. Mañana inicia un semestre más, estoy casi convencido de que le pondré más empeño; casi, no afirmaré algo de lo que no estoy seguro. Debo decir que inicia bien, muy bien, sabrosamente bien. February 14 Vacaciones ---Amacueca, Jalisco. Se me invitó a participar en un proyecto en mis días vacacionales, más específico todo el mes de febrero; debo anunciar que regreso a clases el 2 de marzo. Si bien, el acuerdo consistió en el pago de mi semestre y los viáticos en el pueblo, regreso los fines de semana a Guadalajara y trabajo de lunes a viernes de nueve de la mañana a seis-siete de la tarde, una hora a las dos para comer. Ya finalicé la segunda semana, bastante cansado. Buscando incentivar mi actitud me he centrado en comerme los quesos y Extras, preparando quesadillas obscenas que derraman queso por todos sus costados, tacos de chorizo, carnes frías y más embutidos. Ayer me arrepentí un poco, imaginemos lo siguiente: tenemos una bolsa de papel y le metemos cada dos segundos un limón, para cuando llegamos al minuto la bolsa está saturada, hacemos presión y escuchamos como los limones caen y ruedan por el suelo, claro está, la bolsa se ha desfondado. Algo así sucedió pero remplacen la bolsa por un cuerpo humano –con sus respectivas entradas y salidas-, y los limones con todas las cosas que me estuve tragando y su transformación… para ahorrarnos palabras, un pedo con un caldo espeso, después de desayunar, en el inter para servirme una segunda ración, dominio de la situación, cautela en mi reacción, rápido encendimiento de cigarrillo... ya en el baño metodológicamente controlé la situación, primero el culo, después el bóxer y para finalizar mis manos. Es un hecho que buscaré una forma más sana para incentivar mi actitud. La convivencia me ha sido agradable, quizá por momentos me descubro siendo más amable de lo que desease. No hay chica para Pedro en todo ese grupo; cabe recalcar que por cada cuatro mujeres existe un hombre en restauración; y de ese hombre, por cada tres, uno es homosexual. El pueblo no ofrece a sus niñas, caminas por sus calles y las ves fielmente retenidas por sus tiranos padres, lo que sea, desde la primer semana supe que no iba a echarme nada al plato. Las tardes se han traducido a chela y mota, pequeñas caminatas por las calles empedradas, olor a heces, duros caseros con salsa diluida en agua, más sal y limón. Intento disfrutar, es más o menos fácil. Ayer en el regreso a Guadalajara nos estuvimos echando unas caguamas y quemamos en buena proporción, éramos cuatro en total; de haberse propuesto una continuación no me habría podido negar. Dejado a dos cuadras de mi casa me detuve a comerme un buen dogo de quince pesos, ya de ahí a mi casa, entré, preparé una sopa instantánea, revisé el correo y no encontré ninguna sorpresa, vi un poco de pornografía y porqué no, una jalada de pellejo, tirada de lefa sobre porcelana, un sopor fatídico, acostado en mi catre cerré los ojos y quedé dormido. Jeje, despierto y sucede que es catorce de febrero, en la calle se me hostigará con colores rojos y formas emotivas a la fecha, algún fulano llevará un gran arreglo floral y otro más torpe un chillante globo lleno de helio, parejitas de mierda agarrados de la mano, besitos putitos ocultando ideas nefastas de odio y sida… sí, solo estoy un poco rencoroso con la sociedad. El hambre me anda jalando las tripas, no hay comida en casa y creo que tendré que ir a un centro comercial a hacerme de alimentos, la idea me agrada, me gusta ir a hacer la despensa; pero detesto regresar con bolsas sujetas a mis dos manos. Catorce de febrero, chinguen a su madre los que tengan con quién pasárselo. NOCASEOP en pie de lucha December 30 ActualizandoEl mal de amores hace daño, causante de pensamientos absurdos y acciones nefastas; pensar que la chica estaba despechada y acabar haciendo que el imbécil de su novio agarre el hilo y la vuelva a tener en sus brazos. Yo debería tenerla a mi lado pero baaah, de babas; soy tan mártir; aunque me agrade el look de monografía de primaria de Miguel Hidalgo… sí, lo que sea, mejor continuo la actualizada. Ahora en Tapachula, bebiendo whisky en la mañana y quemando gallos para cenar. El tiempo es enemigo y ya siento la presión otra vez. Regresar a Guadalajara al parecer implicará un vuelo que me saldrá caro pero no me siento con humor de perder mi tiempo en la carretera. Mi madre me ha dicho que si no quiero un vocho color verde oscuro-como-negro, le respondí que me agradaría… no sé qué tanto me lo merezco… jajaja, me cayo la boca, quiero un carro y si tengo que dar tres saltitos en tutú y empalarme intermitentemente en el asta de una orca por tres minutos no veo la razón de negarme (¿?)… pero bueno, ella realmente solo lo comentó por razones que no tiene caso profundizar. Llegar a Tapachula se había estructurado como un cuasi mochilazo… del todo falso y acabó frustrado; el padre de una amiga me acabó dando trescientos pesos y dejando en la terminal. Si, ya pues. Pasé el 24 en casa de mi hermana, con temperatura y temblores; para ser el primer 24 que no paso en con ‘la familia’ en Tapachula resulta interesante, como si alguien me maldijera a lo lejos. ¿Qué más? Diablos, ¿realmente eso es todo? Si, es mejor inventar ficciones… … De tal forma que al regresar a aquella ciudad llena de homosexuales revoltosos, él, hombre templado y razonable; tomó el martillo de goma y golpeó en sus cabecitas a esos adorables gnomos… Creo que ando un tanto ambivalente; realmente solo estoy un poco drogado y sí, pos sí, no quiero pensar en alguna vieja, malditas sean, debería haber alguna que quisiera quedarse después de las películas con palomitas… debería haber alguna que quisiera ver conmigo películas con palomitas… debería haber alguna… baaah, no debería considerarme un desperdicio andante. No sé cómo acabé haciendo un test de personalidad que me diría a qué personaje de Harry Potter me parezco; no, es enserio que no recuerdo porqué me puse a hacerlo… aunque bueno, suelo perder mucho el tiempo. Decía, el resultado fue que mi personalidad es muy similar a la de Severus Snape, a parte contenía información sobre razones para el comportamiento de tal personaje y lo peligroso que sería de continuar de tal manera… Ok, no hay datos que actualizar. Felices fiestas para los que se lleguen a parar por acá. October 30 Día baratoNo pude pensar otra cosa más que tirarme al escusado; el rostro de Ellen Driver sumergido en el retrete me saltó al instante y es solo porque hace unos minutos miraba la película que había puesto mi compañera de cuarto y su pareja, un nórdico desgarbado con los dientes amarillos y chuecos.
Se sucede otro año más en mi vida, de veintiuno a veintidós. Alguien anotó el año pasado el cómo se fue sucediendo, aparentemente sigue existiendo la misma carencia por la cual me adolecía: la ausencia de una mierda pareja en mi vida; quizá no ‘mierda’ pero todo lo demás sí. La mierda aquí, la mierda allá, creo tener serios conflictos escatológicos, veo mierda por todos lados. Mencionaré que en comparación con el año pasado otras cosas si han cambiado: estoy en la escuela, interactúo con otras personas y se ha generado un algo de empatía, ya no estoy en la librería con paga en especie (jamás de los jamases lo vuelvo a hacer), vivo en un lugar agradable y comparto casa con una compañera aceptable, el cabello me ha crecido y sin lugar a dudas ha cambiado un poco mi actitud. La esencia sigue igual; sigo amargado y odiando a toda esa mafia de secuaces que me hacen ver ante un público inexistente como un tipo torpe y de poco alcance… si algún día los descubro y desenmascaro sabrán la verdad, dios está como testigo.
Otro año de seguir medio intentándolo, no sé cuándo en verdad pueda echarle los kilos; supongo que cuando quiera pero namás no se me antoja. Escucho a lo lejos una trompeta tirando notas que en su conjunto reconozco, algún sonetillo de mariachi; he olvidado solfear, no puedo decirles cómo va la tonada. A lado de la ventana está un pequeño marco rojo que contiene una acuarela de algunos años; el cerdito cerámico con orificios en la mollera para sostener varitas de incienso; tal se encuentra en casa de mi madre, yo simplemente lo dibujé y le puse color, ahora enmarcado y junto a mi ventana… algo tiene que significar ello, solo puedo decir que la cosa sigue igual pero enmarcada en un foto-frame de trece pesos de Waldo’s.
Mi pecho se expande y contraigo mi estómago. Una chica del bachiller con quien tenía un largo lapso de no intercambiar palabras me dice por internet que le han pedido matrimonio, ella ha aceptado. Pensar que en algún momento estuvo recostada a mi lado mientras yo torpemente buscaba desabrocharle el bra, jeje, todos pasamos por esa etapa y quizá nadie debería hacer referencia a su propia; valdría la pena aclarar que su virtud no fue mancillada por las manos impías del bellaco infame que osa ahora, con las mismas manos –cuáles otras podrían ser-, escribir no-sé-qué-cosa sobre su sentir actual. Quizá la distancia espacio-temporal del ayer al ahora me hacen decirle que en verdad me alegra el suceso.
Hoy no quiero marihuana y tampoco Adepsique, tampoco limonada en polvo con tequila, ni siquiera cerveza; ni piedra, ni base, ni coca… jajaja, porquerías de mierda. De eso hablaba pero me salí del tema. Sintiéndome mierda por saber que ha pasado otro año y aún estoy inconforme, que no consigo ni esto ni lo otro; y no me pondré a decir que es esto y aquello, ya sabré yo, y dios lo sabe, que yo sé qué es esto y aquello, siendo tales esto u otro. Ya van dos ‘dios’ –y ahora tres- en el texto pero esa cosa no existe y no la puedo culpar; sería tan fácil.
Hace frío, es de noche, siento el cálido ardo de las pinches lágrimas que quieren salir. No estoy enojado sino triste. Será la ya choteada reincorporación de la pastilla rosa, será que mi humor aún no se estabiliza, la fecha fatalista, mis tantas frustraciones, esto, aquello… acabo soltando un suspiro que sería digno para pensarme enamorado… maldita palabra odiosa, esa misma mafia de secuaces infames ha procurado volverla maldita y odiosa.
Estoy divagando mucho, lo sé. Prolongar este teclear es solo parte de esta sensación que no se detiene, que reafirmo a cada instante con solo notar que si antes eran las once veinticinco ahora son las once veintiséis. El cesto con ropa sucia elevándose a alturas inexplicables, el suelo con azulejo amarillo desgastado, la maldita trompeta pitando como si quisiera que la escuchase, como si la infame mafia de secuaces la hubiera contratado para echarme en cara esta fecha que me significa tanto y reniego cada año. Desde los quince se volvió desagradable, un año después ya vivía en Oaxaca.
El hambre se me hace presente, tanta palabrería deprimente me pide un poco de satisfacción; no deseo jalarme el pellejo y pues, acercándose el inverno veo conveniente aplicar la del oso pardo y hacerme de unos kilitos extras para aguantar el frío…
…El frío valió un carajo y para cuando me percaté de que había picado cebolla, tomate y jalapeños para la cena, ya me estaba jalando el pellejo y válgame, oh mi sorpresa al olvidarme lavar bien la mano izquierda y sentir el ardor del picante en el troco y punta del glande… pero no negaré que las sensaciones fuertes tienen un no-sé-qué.
En la mañana pensaba en una oración para abrir un cuento, decía ‘… asincrónicamente se retorcía sobre el cuerpo yacente de una estúpida que se había dejado coger, el imbécil tiraba chorros de lefa rancia mientras que una brisa de caspa caía al suelo por efecto de gravedad…’, no logré aterrizarla y darle cuerpo, simplemente la imagen vaga de un chorro de lefa espolvoreado por caspa se me hizo un tanto repugnante. Está claro que la carencia de una pareja afecta de sobremanera mi vida sexual –en caso que la pueda denominar así… de lo contrario solo agréguese una A al inicio de la palabra-. Las horas siguen pasando y no he mencionado que mañana tengo un examen para el cual ni un nada he estudiado. Me parece muy próxima pero aborrecible la idea de dormirme; no quiero dormir.
Creo haber divagado demasiado tiempo, un exceso, quizá sea el momento para aceptar lo que sucede y simplemente seguir caminando hacia más o menos creo-saber-dónde. October 23 Cuento baratoVioleta
Mientras que el murmullo de la avenida era motivo para detener las acciones de las manos, el café arrojaba pequeñas fumarolas al compás del viento. Violeta en su habitación, durmiendo por el cansancio de un día escolar; él frente a un monitor tecleando con pocos deseos, escuchando los ruidos del afuera, en el imaginario formando carros, luces y avenidas.
La sala fría que no mitiga el cansancio, la espera diurna que torna en vespertina. Un filamento se rompe, la luz queda reducida a un rectángulo que vomita sobre su rostro; el cansancio lo aturde, el cambio drástico en sus pupilas lo llega a sobresaltar. Deja escapar un suspiro, la oscuridad es recurrente para ellos. Se levanta, con pasos torpes camina por la sala, llega a la cocina e igual que por la futilidad del ser realiza todos los actos necesarios para devolverle la luz al espacio que ocupaba, que ocupa, que olvida mientras va al baño, dejando embarrada la porcelana del retrete con grumos de mierda. El color café salta vibrante, violeta está dormida; no desea que ella mire su rastro, lo difusa con un cepillo y lo esconde tirando una colilla dentro del mismo orificio.
Levanta la ropa regada por el suelo, separa las prendas, retira de la coladera los cabellos castaños desprendidos por el cuero cabelludo de ella, la que está dormida, que ha cerrado la habitación y olvida en su letargo la presencia de éste, hombre viejo de ojos negros, cansado, fastidiado.
Se vuelve tan rápido de noche, escucha el incremento de los ruidos de la calle; oficinistas, licenciados, cualquier burgués hijodeputa que se ha podido hacer de un carro. Parece que lo corroe la pérdida de su wolsvagen para la rutina y la negra impecable de dos ruedas para el resto de su vida; y así, la vida no significa lo mismo. Una casa que considera grande, con una cochera que solo sirve para dejar las bolsas llenas de basura; la bicicleta entra a la casa, es de violeta. Camina dentro de ella, llega a la cocina, limpia algunos trastes y guarda las sobras para una futura comida. Los ojos le arden, está cansado, prepara una segunda tercera taza de café, la quinta del día; una galleta se asoma en un empaque metalizado, la toma y arroja dentro de su boca, no es crocante, no importa, ya la ha tragado.
Escucha a Violeta toser, llega a su cuarto, sigue dormida. La mano derecha se posa en la frente de la durmiente, tiene fiebre. La habitación está a oscuras, un cromo se deja ver en la pared, recuerda colores rosas y estrellas dentro de la imagen. Las ocurrentes lágrimas de siempre, besa a su niña en la frente, toma algunos billetes, sale a la calle y camina tres cuadras para encontrar la farmacia más cercana.
October 10 Constacia barataCosa rica La puerta está abierta, la luz entra e inunda el espacio que podríamos denominar sala-comedor. Se siente bien, he comido unas verduras con carne con un fraudulento toque oriental; en este momento me tomo un café y consumo un cigarrillo. Es un día que decidí que fuese inhábil, es un jueves en el que me desperté a medio día dando a tomar por el culo cualquier actividad a la cual me haya comprometido y me quiera fastidiar. Ingreso a una página dónde subí una foto junto con una pequeña descripción de mi persona; por momentos me hace sentir que he caído muy bajo pero mi realidad actual me dice que es lo más sano. Después de entender las dinámicas llego a la conclusión de que tendría más oportunidades si me cambiase el perfil catalogándome como un bisexual y afirmando que me gustan las fiestas, diciendo que Soi un cHiko lindo y BiEn, que me güsTa BiVir lA vida LoKa y que estoy esperando a que me pongan Si >_<… jejeje, pero no, lo sano tiene límites y no pienso revolcarme en la inmundicia. El tiempo se consume de forma inmediata, la casa amerita una posible limpieza; puedo hacerlo, demasiado tiempo muerto. Barriendo como mujer hogareña, escondo el polvo debajo de los muebles y esculcó las maletas de mi compañera de casa; no encuentro nada relevante. La casa incluía una planta con maceta, retiro las hojas muertas y me encuentro con una araña negra con franjas rojas. Detengo el instinto y decido dejarla vivir, le reacondiciono el nido y la transformo en mi mascota. Si trapeo mi cuarto por qué no el resto de la casa. Termino y el entorno se ve coqueto. Preparo un poco más de comida y me fascino a mí mismo; hay que aprender a satisfacerse y esto se traslapa a todos los aspectos. Tengo tiempo para ir a lavar ropa, el día y mi humor lo pide. Regreso de lavarla y la tiendo porque no me dio tiempo de usar la secadora. Ahora preparo unas rajas y al probarlas su sabor es incomparable. Una chelita para rematar y después un gallito. Si existe algún pendiente no lo voy a realizar. Se me antoja dejar constancia del momento y lo escribo. Hoy me dedique a apapacharme rico.
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